“Con la convicción de que “es más importante hacer que saber”, este escritor coriano-marabino eleva a categoría artística la ebullición vital de un pueblo tórrido como su clima físico y espiritual, alcanzando con éxito el tránsito de lo regional a lo universal, poniendo en evidencia que cada ser humano tiene algo de maracucho. En esa tarea de poner en práctica aquella máxima atribuida a León Tolstoi quien propuso “Describe a tu aldea y describirás al mundo”, Chirinos va más allá de la incorporación del habla popular zuliana, con su sabrosa musicalidad, con su uso del voseo y su particular manera de acentuar las conjugaciones verbales y otras palabras y de inventar nombres de pila o apodos inimaginables. Lo insólito, el pleonasmo, la ironía y el humor, el refrán ocurrente, la desmesura en el decir y en el hacer, el misterioso legado de los pueblos originarios, el mestizaje, la omnipresencia del lago con su humedad canicular, y lo agridulce del néctar, o veneno, del petróleo, todo está ahí en el festín teatral que nos ofrece César Chirinos. Al editar este libro hemos procurado respetar al máximo el juego con el lenguaje que se ha planteado el autor.”
Oswaldo Antonio González, editor.
Circunscrita a una región que es quintaesencia de lo caribeño, la dramaturgia de César Chirinos es una invitación permanente al juego y a la ruptura de los cánones literarios, del orden establecido y las convenciones. Su libertad creadora, proporcional a su compromiso con la independencia del ser humano, se evidencia en la estructura teatral y en la incorporación de personajes inusitados, muchos de los cuales podríamos encontrar en cualquier calle colorida de Maracaibo, Cartagena o Veracruz; elevado a la categoría artística la ebullición vital de un pueblo tórrido como su clima físico y espiritual, que alcanza con éxito el tránsito de lo regional a lo universal.