“Tomando en cuenta, que al cabo de un año de suspensión de la constitucionalidad, en su aspecto más sensible y democrático, conceptuamos que esta misión tiene la finalidad de conseguir la normalización de la vida institucional del país; nosotros que somos los más afectados no vamos a renunciar a la lucha por nuestros derechos, porque no se trata de una tregua dentro de la lucha cívica normal. Entendemos que preestablecida la vigencia de las garantías fundamentales del ciudadano podemos defender los derechos del pueblo a través de métodos cívicos, pero para nosotros es evidente que con nuestros locales allanados, destrozados y ocupados policialmente, nuestros órganos de prensa perseguidos o secuestrados centenares de nuestros militantes, no es posible la convivencia, ni el diálogo entre perseguidos y perseguidores”.

Testimonio de Gustavo Machado

 

“Después de desembarcar en Las Cruces y al avanzar por el camino, en una parada nos dan las armas, puros cuchillos, traídos por “Felipe”. Los morrales eran hechos de sacos, llevo dos pares de zapatos porque mi número es escaso, calzo 43. En el camino vemos una sombra y“Felipe”corre hacia ella con una pistola en la mano y no consigue a nadie. Llegamos a El Playón y de ahí caminamos toda la noche para llegar a la unión de los dos ríos, subimos por Güergüero y al llegar a un caminito nos dicen que llegamos a la zona, comienzo a echar ojo, no veo nada.Y creo que los guerrilleros están encaramados en los árboles o enterrados en la tierra”.

Testimonio de Alfonso Pérez

“Luego de que caemos presos, detienen a Cristóbal Oberto quien es el dueño del jeep manejado por Antonio García y también es dueño de una bomba de gasolina. Posteriormente, fuimos trasladados a Caracas a la oficina principal del SIFA, al lado del Palacio Blanco; después pasamos al Retén Judicial del Junquito, recién inaugurado, por varios días; fuimos transferidos al Fortín de La Guaira (sitio donde estuvo preso Francisco de Miranda, después de la caída de la primera República) cuando se presentó el alzamiento militar cono- cido como el Carupanazo, el 4 de mayo de 1962, comandado por el capitán de corbeta Jesús Teodoro Molinas Villegas; luego pasamos al Castillo Libertador en Puerto Cabello, donde el 2 de junio de 1962 se presentó el alzamiento militar conocido como “el Porteñazo”, presi- dido por altos oficiales de la marina venezolana”.

Testimonio de Germán Saltrón

“Muy temprano el ejército monta el cerco para subir al campa- mento, pero se le escapó un tiro a un soldado la noche anterior, entonces Toribio García y Amado Petit salen por la mañana, cuando aclaró, a ver qué pasaba en el río. El ejército los vio y los rafagueó, ellos lograron cubrirse y salir rumbo al campamento. Nosotros teníamos una casa de un campesino, habíamos arreglado con él para que nos avisara, teníamos señales, pero como habíamos sido traicio- nados nada de eso funcionó. El ejército tenía todo tomado, sorprenden a Toribio y a Amado, pero el ejército era inexperto; los tiroteos en vez de dejar que llegaran, Toribio y Amado lograron devolverse. Amado llegó al campamento, pero Toribio se extravió, tenía problemas de orientación y era miope, cuando se le empañaban los lentes no veía, el ejército los persiguió, agarran a Toribio lo hieren y lo matan. Él, cuando se extravío, comenzó a dar voces llamándome, el ejército lo siguió por las voces, lo hirieron y lo remataron”.

Testimonio de Luben Petkoff

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