Conversatorio: Machismo, racismo y homofobia, la cultura de la discriminación en Venezuela

La desigualdad, el racismo, la homofobia y el machismo son hoy día problemas que deben ser erradicados de una vez por todas. Para reflexionar sobre esto y contribuir con espacios para el debate y la reflexión, la Fundación Editorial El perro y la rana realizará este 28 de septiembre el conversatorio Racismo, machismo y homofobia: la cultura de la discriminación en Venezuela. A partir de las 2:00 p.m., en la Librería del Sur…

Don Simón Rodríguez, Maestro del Libertador

“Después de la coronación de Bonaparte, viajábamos Bolívar y yo, en estrecha compañía y en íntima amistad, por gran parte del territorio de Francia, Italia y Suiza. Unas veces íbamos a pie, y otras en diligencia. En Roma nos detuvimos bastante tiempo. Un día, después de haber comido y cuando ya el sol se inclinaba al Occidente, emprendimos paseo hacia la parte del Monte Sagrado. Aunque esos llamados montes no sean otra cosa que rebajadas colinas, el calor era tan intenso que nos agitamos en la marcha lo suficiente para llegar jadeantes y cubiertos de copiosa traspiración a la parte culminante de aquel mamelón. Llegados a ella, nos sentamos sobre un trozo de mármol blanco, resto de una columna destrozada por el tiempo.

Yo tenía fijos mis ojos sobre la fisonomía del adolescente, porque percibía en ella cierto aire de notable preocupación y concentrado pensamiento. Después de descansar un poco y con la respiración más libre, Bolívar, con cierta solemnidad que no olvidaré jamás, se puso de pie, y como si estuviese solo, miró a todos los puntos del horizonte, y al través de los amarillos rayos del sol poniente, paseó su mirada escrutadora, fija y brillante, por sobre los puntos principales que alcanzábamos a dominar…

Y luego volviéndose hacia mí, húmedos los ojos, palpitante el echo, enrojecido el rostro, con una animación febril, me dijo: “¡Juro delante de usted, juro por el dios de mis padres, juro por ellos, juro por mi honor y juro por la Patria, que no daré descanso a mi brazo ni reposo a mi alma, hasta que no haya roto las cadenas que nos oprimen por voluntad del poder español!.”

Simón Rodríguez

“Todos venimos cortados por la misma tijera del Chino Valera Mora”

Ochenta y tres años, han pasado ya desde que El Chino Valera Mora vio la luz allá en su Trujillo natal. Conocido como uno de los más singulares poetas venezolanos, y de los más desenfadados que haya producido la lengua, es su obra una de las referencias más reveladoras de los rumbos que tomó la poesía escrita en español, durante los furiosos años sesenta en nuestro país. Wiliam Osuna, presidente de la…

Antiperiodistas

“Este libro puede levantar ampollas y seguramente la cólera de muchos periodistas, tanto entre los que fueron entrevistados como otros que se sientan identificados con ellos. Pero quienes protesten serán los matasanos del periodismo, los que hacen uso de la mala praxis como parte de su trabajo cotidiano. Los casos de estudio pueden recordar al mago enmascarado que explicaba y desmontaba con todo lujo de detalles los trucos de magia. El ilusionista más odiado por su gremio escondía su identidad, pues sabía el daño que le estaba haciendo a la profesión. Pero mientras los magos viven de sus trucos y todos sabemos que lo son, los periodistas viven de la veracidad, pero en muchas ocasiones nos mienten y muestran una realidad engañosa usando la imagen y palabra como si fueran ejercicios de prestidigitación. Esta obra quiere mostrar a su lector cómo se comportan y crean una realidad ilusoria los periodistas prestidigitadores, denunciarlos y desmontar sus trucos. No se trata de acabar con el periodismo, como hacía el mago enmascarado con sus colegas, sino que el periodismo responda a unos valores éticos que pareciera se han olvidado en las grandes empresas de la comunicación.”

Fernando Casado

Seis poemas de Víctor “El Chino” Valera Mora

Poeta venezolano nacido en Valera un 20 de septiembre de 1935, estudió sociología en la Universidad Central de Venezuela. Poeta de los años sesenta y fundador de la  Pandilla de Lautréamont. Se dice que su poesía fue irreverente. Fue Premio CONAC de Poesía en 1980 y fallece en 1984. OFICIO PURO Cómo camina una mujer que recién ha hecho el amor En qué piensa una mujer que recién ha hecho…

Carta de Jamaica

“Como me conceptúo obligado a prestar atención a la apreciable carta de Vd., no menos que a sus filantrópicas miras, me animo a dirigirle estas líneas, en las cuales ciertamente no hallará Vd. las ideas luminosas que desea, mas sí las ingenuas expresiones de mis pensamientos.

“Tres siglos ha –dice Vd.– que empezaron las barbaridades que los españoles cometieron en el grande hemisferio de Colón”. Barbaridades que la presente edad ha rechazado como fabulosas, porque parecen superiores a la perversidad humana; y jamás serían creídas por los críticos modernos si constantes y repetidos documentos no testificasen estas infaustas verdades. El filantrópico obispo de Chiapas, el apóstol de la América, Las Casas, ha dejado a la posteridad una breve relación de ellas, extractada de las sumarias que siguieron en Sevilla a los conquistadores, con el testimonio de cuantas personas respetables había entonces en el Nuevo Mundo, y con los procesos mismos que los tiranos se hicieron entre sí, como consta por los más sublimes historiadores de aquel tiempo. Todos los imparciales han hecho justicia al celo, verdad y virtudes de aquel amigo de la humanidad, que con tanto fervor y firmeza denunció ante su gobierno y contemporáneos los actos más horrorosos de un frenesí sanguinario.”

Simón Bolívar

Las voces del libro II: Pablo Ruggeri: siendo editor, uno se hace mejor lector

Pablo Ruggeri es un caraqueño que maneja letras, y lo hace porque es editor de nuestra Fundación. Licenciado en Letras, ha ejercido la corrección y la traducción pero su oficio actual está basado en la comunicación, porque básicamente comunicar es lo que hace. Tiene un trato estrecho con los autores, ambos caminan de la mano para que el manuscrito, después de hacer la ruta del libro, llegue a los lectores….

Eutanasia y suicidio con auxilio médico

“Vale aclarar que soy del criterio de que el derecho a la vida no puede ser impositivo ni obligatorio para los que necesariamente van a morir. Es decir, creo que se debe preservar la vida de los seres vivos y con vida o con potencialidades para vivir, ya sea por tratamiento, terapias de reanimación, trasplantes en personas en quienes no exista un diagnóstico fatal irreversible, o que aun así deseen esperar hasta el último momento, aunque sea con intenso dolor y sufrimiento, como está establecido en los derechos universales y en la mayoría de las cartas magnas a nivel internacional. Pero también creo que se debe permitir morir (y ayudar al otro, si es su deseo) a quien en condiciones terminales, con tiempo de vida determinado y sin fuerzas para vivir, además con intenso dolor y sufrimiento, desea hacerlo; también a quien, por estar con motricidad totalmente atrofiada, así lo solicita y no tiene posibilidad de actuar ni de ejercer los bienes humanos más básicos; o atender el requerimiento de un familiar o representante legal de un paciente en estado prolongado de inconsciencia o en estado vegetativo persistente, para lo cual creo que tiene derecho no solo moral y humano, sino legal, como veremos en lo relativo a los aspectos legales, si es su voluntad.”

Oswaldo Cedeño

La montaña de agua y otros territorios fantásticos

“La primitiva atmósfera quiso un día formar el océano y los componentes del agua se unieron. Con la velocidad del huracán la lluvia se precipitó sobre la Tierra todavía candente; pero apenas el planeta sintió el choque de aquel diluvio universal despertó convulso, y en torbellinos de vapor el agua tornó a las regiones del espacio.

Hubo una lucha de siglos entre el fuego y el agua. El planeta, debilitado, fue al fin vencido. Entonces se abrieron las cataratas del cielo y el agua buscó su lecho por entre los escombros de la apagada costra. —He ahí la primera gota de agua dando nacimiento al primitivo océano.

En posesión de la Tierra, las aguas pasearon sus ondas de Polo a Polo acariciando las islas de granito que con sus cimas todavía humeantes eran los lúgubres restos de aquel naufragio. La ola empezó entonces su trabajo mecánico, y con su instrumento cortante y corrosivo pulverizó la obra de los cíclopes. —Era la gota de agua, que en el fondo del océano construía el lecho de los futuros continentes, y con los despojos del granito formaba las montañas.”

La montaña de agua y otros territorios fantásticos