La noche se hizo para cantar y no para dormir. Esto puede resultar terrible para algunos y muy placentero para otros, sobre todo a quienes les encanta cantar y cantar. Esta es la historia de una rana muy traviesa que por cosas del destino llegó a una casa en vísperas de la navidad, y aunque las ranas no celebren estas fiestas ¿o sí?, esta ranita no detendrá su canto, especialmente durante la Nochebuena donde ocurrirá un encuentro muy particular.

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