Una serpiente que sigue sin tregua a quien acabó con su compañera, unos chanchos salvajes que parecen siempre infatigables mientras cercan a su persecutor, un tigre insomne que se vuelve eco en la selva para perturbar al acosador. En estos relatos el humano y el animal son cazadores y cazados, ambos luchan en un monte húmedo y pantanoso que los vuelve reflejos de lo mismo: la necesidad de supervivencia. Aquí, incluso el humano se va metamorfoseando en lo otro, animal persecutor-perseguido, visaje de bestia, otredad a veces nociva y otras inofensiva. En estos cuentos de Quiroga el humano no será solo el trampero, la Naturaleza sabrá tornar en engaños cada camino y de él una encrucijada segura hacia lo mortal.

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